Cuando un puto coge, no sólo está cogiendo con alguien sino también con algo. O sea, dejémonos de joder un rato con la búsqueda de una definición posible y única de la palabra “chongo” y que las pasivas del mundo breguen cuando es más gentil la mitología y no se afecta tanto el autoestima del sacrificio. Acá está la cuestión, acá hay algo que raspa hoy por hoy. En algo hay un problema que más de uno disimula en el acto en cuestión y le da para adelante como quien dice, casi con caridad cristiana, con esa intención, con ese afán reparador de la definición sensorial que hizo posible la cogida, ahí, en cualquier lado. Lo de la cogida, entrando en tema ya, no es una generalización de todas la cogidas del puto, sino más bien las referidas a aquellas en las cuales, ya lo dije, el puto se cogió un chongo. Y no al revés. O sea, un chongo cogido es un falso amigo lingüísticamente hablando, implica una decepción sobre la ficción verdadera del otro pero, al mismo tiempo, un empeño del puto por no ablandar digamos, por no cederle terreno a la encuadernación de lo real, de lo que parecía una maquinaria hormonal que encajaba perfecto en lo que siempre se supo en poder de otro más poderoso, más intenso, más intervenido en lo real, como los albañiles, los vendedores ambulantes o ciertos jugadores de las inferiores. Los jugadores hacen el deporte y los putos construyen al chongo. El gran problema del teatro argentino quizás sea un problema de actuación que no encuentra un conjuro más o menos creíble en lo material porque éste, de alguna manera, se sabe pero se sigue, está deteriorado. Un chongo cogido, también.
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5 comentarios:
Ay! Perdona Leonel!! No he entendido mucho... :S no sé qué es chongo, ni la relación con las pasivas! jaja
hola Leo!
:D me encanta, la catedra del putooo! xD
ay seria una obra genial (???)jaja, cualquiera!! :P
pobrecito el chonguito teatro, bueno por ahi le gusta (??)
esta genial leerte, uno empieza leyendo algo y termina leyendo otra cosa!! y el de arriba no casó una ! xD jaja
vos viste el sol gigante que hay afueera?? :) que liindo!
besitos :)
nos leemos !
Uno de los grandes problemas de lo que llamás "teatro argentino", es la intelectualización pajerístico-mental de lo más simple del mundo: la calentura. Hay algunos tarados que se montan al caballo de la estupidez intelectualosa y se dedican a eso. Algunos son iguales al que ves en tu espejo cada mañana.
El problema de "tu teatro argentino" es la esquematización imbécil que hacés de la realidad, adjudicando roles a este y a aquél como si fueran números en un teorema matemático, como si la carne y los seres humanos fueran esos numeritos que siempre esperás que valgan y sumen lo mismo.
Tu problema teatral se acabará cuando te des cuenta de cómo te manejás por el rol y el prejuicio, en casilleritos fijos.
Escribiste, por lo tanto, cantidad de palabras en un "análisis" más alpedístico que todo el contenido de todos los blogs de quienes sólo definen sus vidas por su identidad sexual.
Hay un mundo ahí afuera, a ver si salen un poquito (y no, no me refiero al "closet", como gustan decir). Lo íntimo es eso y nada más, déjense de joder con la intelectualosidad tilinga.
Chau, y me guardo la tentación de decirte "salame".
Toto
Toto: un chongo no es un prejuicio. En la práctica y por ende en su definición: Chongo es un sujeto masculino reducido a una única condición de benefactor sexual. No es un tema de prejuicios, es un tema de prácticas. Ejemplo: A Liliana la agarró el marido cogiéndole al Chongo con el cinturonga. En buenos Aires los únicos que no cogenos con Travesties somos los putos.
Oh my god!
"Querida Toto"... que linda canción esa http://www.youtube.com/watch?v=qCum4xtByaU&feature=fvw
;)
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