El cielo, ahora, naranja. El puto, ahora, reconoce su actual atmósfera. A pesar de tener una, aunque leve, constante pulsión que, por adentro, surca un dolor de izquierda a derecha las sienes de su cabeza, ya no se figura nada a consecuencia de nada, ni de nadie. Esto dura un rato que, llegado el caso, se podría inferir que, al igual que en algunas siestas, el tiempo pude saltar y dejarlo al puto así como está ahora, con el naranja oscureciéndose y sin la pluralidad de los significantes que se obstinan en explicarnos a quién o a qué amamos. O amábamos antes, cuando la emergencia se cargaba en vano. Esto está ahora en el puto. Y es sosiego lo que siente y reconoce. Ahora, y ahí. Como en automático, como algunas necesidades, el sosiego es un privilegio suyo (y de todos los que pueden) que al menos lo que dura mientras ocurre, sin palabras, ninguna de las corrientes separadas y manifestantes que en lo macro llamamos vida digamos, puede confiscarnos nustro propio contenido. "El pensamiento es una vivienda", escribe el puto en un palelito que guarda dobaldo en cuatro en su billetera simil cuero marrón justo cuando el naranja arriba dejó el brillo, el colectivo 103 rojo llega a la parada. El puto aborda. Paga su boleto con esas inútiles tarjetas son contacto que permiten, muy seguido, la liberación de la ira filo burguesa, por decir, de toda la gente que, más temprano o más tarde, con o sin reposo, es tan gente y tan común como el puto.
martes 28 de febrero de 2012
miércoles 22 de febrero de 2012
No saber reconocer la calma de otros en vos y viceversa es la cuestión por la cual, te dice, vos te estás devorando como quien dice tu propia pinchila. Poder chupársela a sí mismo es una acción destinada a agraciados faquires, o a entrenados contorsionistas con destreza para que su boca alcance su propio glande y así, te dice, en un acto aún más arriesgado, succionar en ritmo armosioso y constante su pija para alcanzar su propia magia blanca, te dice. Sólo que acá tragarse su porpia pija es una metáfora, te dice, ya sabemos, no apagás la luz para ideas sexuales vos, sino para reclamar rescates. Pero no estás cautivo, te dice, sino poco acostumbrado a la salud y la paciencia. Todo va y viene, te dice, con transitorias elevaciones y como perros inseguros estamos siempre, te dice y se pierde en dirección a la línea A, saliendo para siempre de ése urinario y para siempre de vos sale, con la boca un poco engrasada de blanco.
jueves 16 de febrero de 2012
"Fuesen los mismos los que están controlando y manejando esta ilusión, fuese que nadie se entera de esa realidad, fueran por las noches las asambleas entre demonios y poco cautos marinos, fueses lo mismo, o hayas estado siempre en el mismo lugar, hayas o no hayas visitado Tánger y las ruinas", le escribe, "todo encerrado en el uso de tu transparencia seguiría afirmándose el por qué del no serte tan fiel", le escribe, "tan por todas partes afilado para cortar los bordes o las combas de los lienzos tuyos que se escribieron", le escribe, "sólo para algunas iniciales. Yo no tenía ningún nombre más que el tengo", le escribe, "y por el cual yo fui con vos de verdad hasta que salientes fueron tus ademanes para un tránsito que", le escribe, "sólo te endurece la utilería de una especie de teatro neerlandés que no conocés".
lunes 13 de febrero de 2012
Impelida y arruinada ya por lo menos tenías la espalda cuando decís que pasó el hecho de habernos conocido y, más tarde antes del deterioro decís vos, mientras los dos por no tener nada con qué entretenerse digamos, nos dimos como en una danza que a veces también vos sabías ejecutar del modo que más te complacía y convenía a vos mismo con el mismo momento de, como después vino, desparramar la mayor cantidad de dispersiones invisiblemente visibles digamos, mientras uno o el otro achicaba los espacios ajenos. Todo al mismo tiempo, y bajo los formatos casi usuales de los noviazgos que, yo no se de qué te reís, tan fresca no parecés dejame decirte, y como mañana calmado serás una prorrupción eficaz acá pero inútil allá, como una disputa en el día de tus días, o en un día culaquiera llegado el caso, como la oferta poco aprovechada de trabajar con los desechos, como no sabemos ni vos ni yo si realmente el técnico de la heladera nos cobró bien, o lo hizo a propósito, quizás, ya sabemos por qué. Sobre todo vos. Vetas tuyas cada vez que cruzo el puente.
viernes 10 de febrero de 2012
No es que vayas viendo los errores, dice el puto que grava, simplemente es que vas viendo. Sólo eso, vas viendo como quien no quiere la cosa al principio, digamos, como quien viendo no da cabal, ni carta franca. Pero siempre queda, dice, una vibración cargada que puede suceder, o más bien, que hace que veas los sucesos que resplandor mediante, dice el puto, despleglándose tan ampliamente que los vas viendo, así, como si todos fuésemos capaces de escribir y de manejar un tractor, dice, como una lenta, y a veces casual, dice el puto, cadena de pequeños datos que porque sí, dice, te saltan porque sí. El sacrificado empeño de empeñarse, como quien dice, al soberano pedo, al flato que del culo sale. El culo es un principio, y ejemplos, dice el puto que grava, hay miles: la identidad ajena como propia, la misma identidad como fulgor genético, Florencia de la V, Florencia Peña, su hija Florencia -fea y adientada-, las listas de La Cámpora, todos esos juntos quienes vanamente alimentados a pequeñas o grandes usuras, dice, no tienen absolutamente nada que olvidar, dice el puto, porque el pasado es para ellos la imagen (poco probable) de padres como cisnes con antorchas de furia. Por eso, dice el puto, son como los judíos, pero con mucha tierra y menos protocolos.
jueves 9 de febrero de 2012
Hasta hacía no más de una hora, Andrés Letonia no comprendía el rigor de la palabra "estupefacto" y salía del Banco Francés de la peatonal Córdoba, en Rosario. Ahí lo conoció. Más tarde sabría lo del rigor, pero entre caminar derecho por la peatonal y sumergirse en las galerías comerciales y verle el andar a cierto seguridad petiso y culón, Letonia optó por ver al seguridad culón. Mientras vagaba entonces, mientras hacía eles en las galerías, y con su mirada vuelos razantes entre las cabezas y los cuerpos de los viandantes de las galerías, buscando culo y viendo que nadie andaba, Andrés Letonia lo conoció. Elipsis. Es decir con esto que se entiende que de ahí fue lo usual de los levantes callejeros que, por algún motivo, van en declive en cuanto a resultados y frecuencia hoy por hoy. Algo de eso tuvo en la cabeza Andrés Letonia cuando lo conoció, como cuando eran otros los putos, otras las letras, otras las causas contra el gobierno. Arturo le dijo que se llamaba, casi 30 años digamos, alto y formado en la fibra, castaño claro, las manos enormes, los pies demasiado empanadas. Fueron donde vive Andrés -su pareja en Buenos Aires-. Cogieron duro y parejo alrededor de media hora. Pareja es un decir, pajeros fuimos todos siempre. En el estar del después, mientras el sol era el sol de la entrada o del ingreso a la siesta, así me lo contó, Arturo se vistió con la semi velocidad usual de estos caso. No fue al baño. Pero se paró. Por un segundo Letonia sintió que Arturo iría a robarle o cosa así. Pero el otro se había parado y había dispuesto su cuerpo entero hacia Andrés, del otro lado de la cama, en bolas, siempre con la mirada del otro encima, escuchó: "Me llamo Ruín y Arturo deberás entenderlo como quiero que lo hagas ahora mientras me escuchás decirte así, a vos, Andrés Letonia, a, erre, ce turo. Ésa es su sonoridad. Arcturo es mi procedencia y en tu medida que ni siquiera alcanzás a patentar soy 40 años luz desde donde estás ahí y me escuchás bajo el sonido de la voz que se produce en la garganta de quien frente a vos es mensajero y lo será tantas veces como sea necesario hasta que lo que sabés habita voluntad se desmorone en vos, Andrés Letonia, y claree algo de esta concesióin que estás recibiendo, Andrés, una oportunidad no por azar sino estar siempre nosotros rodeándote donde no nos viste, oliéndote sin que lo supieras, así, donde no hay más que vos, nosostros fuimos convocados. Por vos. Nosotros es aquí sólo una referencia que podría indicar llegado el caso, el tenor, la forma y el objeto que ustedes necesitan para saber cómo somos nosotros. Nosotros no somos ni cuerpo ni alma ni espíritu. Horrendas palabras usan ustedes. Nosotros somos recorrido y es en el carbono donde nosotros te dejamos imaginar ahora lo que podrías", ahí parece que se detuvo de golpe y le pidió a Andrés que le abriese la puerta para irse. Letonia, en bolas y todo, ya estaba en el picaporte cuando el ahora llamemoslo Ruín se iba sin decir más nada.
martes 7 de febrero de 2012
Esto se ensambla a todo el resto que hace alusión a que, en un decir, si es confiable el aporte que dice que sabiendo y pensando simplemente el saber que acá, donde esto se nos ensambla, no hay ni tiempo ni espacio como el hemisferio derecho nos informa o, mejor dicho, que podria ser irrelevante eso donde esto se emsambla a todo el resto. Deslocalizado como la escritura y el Jardín de las Hespérides, entonces, siendo no tanto, puedo soldarte así toda la chatarra de metal y de trapo que juntos fuimos dejando por ahí, no sin asombro de ver más o menos cómo se sorprendían y aún se sorprenden más allá del ensamble, las coperas del fermento cultural cuando sus uñas intentan decirle que ellas, las uñas recastradas en ángulos rectos, no entienden ellas, que nos conocen todos los fatos y aún así no saben de qué se asustan ellas, la coperas del fermento cultural, con eso que le dicen que todo es más o menos tal como nos lo iban contando que sucedería, y tal como éramos nosotros al escuchar, a pedazos, la secreta intención de las cosas. Pero nos quedamos viviendo donde Milton, donde Dios te odia. Y Lucifer también.
lunes 6 de febrero de 2012
No sé qué cosa ronda que como de spray rosa pareciera, rechoncha, salirle de la barbilla suya y que va y viene en apoyatura rítmica sobre la zona del fin o del principio de mi verga y del incierto primer pliegue de la bolsa de los huevos. De acá veo la cancha de Central, y se me figura activar algún tipo de estética al menos curiosa, al menos coyuntural a la cuestión y no entregarme como siempre al percibimiento que, mientras este muchacho casi muchachita en flor hace como se dice malabares para no delatarse como un lento aprendiz del pete clásico y rápido, da por cierto, quizás, que ésta sea ahora la primera vez que el putito en flor rubio casi rojo, oriundo de Fray Luis Beltrán, demasiado alto y estirado de brazos, que dijo en el chat tener 18 pero ahora le veo la mollerita roja y salta a la vista el 16, y que aceptó este pete rápido en la barranca de la Plaza Santos Doumont, está practicando toda la teoría junta y mal desplegada con un casi insoportable desborde de saliva entre colorada y blanca que al tiempo que no deja de chupar la verga, el coloradito cuela la lengua y se mete el jugo otra vez en su boca, para al rato volver a tirárselo a su barbilla y de ahí -ya lo siento- un delgado curso de spay rosa debe estar río abajo. Emite un sonido extraño mientras chupa, una especie de "Ajam". Pasa un avión del ejército, creo
El dolor de tenerla toda ahí, te dice el puto, pero toda ahí como un escuadrón del año 30 la videncia de verla y verlo todo ahí, te dice, pero todo ahí el dolor de la belleza sentir de golpe, te dice, como una enfermedad que nunca estuvo pero que meláncolica se pone con vos, como un pilar de gigantes conexiones no sé si eléctricas o virales que nunca, todas en juntas todas en un todo, ahí, te dice, no supo cómo no hacer para no querer así como se dice queriendo no enfermarte, no hacer lo que debe hacer, no la belleza que se sabe es como el octavo día, sino en vos, te dice el puto, que podés ser uno al que todo se le cae en Mataderos, en Asunción ser un delicuente que crece austero, en Empalme llamarte Filibustera, en Cocachacra ser una desvelada camisa de sereno treintañero, o en Xirón no más que un mirón con espejo.
sábado 4 de febrero de 2012
(...) Lo que me parece que se incorpora en estas personas, es la total falta de tacto en cuanto al pregón de que estos tiempos quizás sean los que esta gente cree necesitar para establecerse en una especie de veradera irrealidad y así, sin la menor vocación y, te digo, con el bien disfrazado oficio de la frustración, eso dalo por hecho que lo que esta gente te está diciendo y se está diciendo es que ante lo final, querida, mejor quererse, dice esta gente, mejor apostar por emociones lavadas que ya fueron y vinieron tantas veces que al final, vos ya vas a ver, con esa nueva y dócil espontánea habitación que se les incorpora, que no me vas a decir que también en común tienen la forma de verse uno con el otro, ése hacerse el sota que tan cultivado parecen tener, escuchame, bregando como siempre que el cielo te tiene que verte para así llegar adonde todos estaremos esperándote, eso dice esta gente mientras el pasado, como vemos que sucede, puede ser reparado. Mirá si con esto no te contesto, pero si hablo ahora del pasado, y si te olvida o no, caemos en la película de la lluvia de ranas que si la ves tres veces más te hacés católica, y férrea, te digo, pero hecha mierda, como Julianne Moore. Espero te esté dejando bien este mensaje y espero lo escuches, mañana paso y hablamos de aquel. Beso.
Empeñado en abstracciones todas rotas a propósito, dorsal se pone el puto para aumentar de ese modo una, por decir, tracción más uniforme de ritmo en cuanto a la invocación que, dormido, le sale por la boca: "Una liberación inmanejable, insolvente e insosegable de datos van a procederte, otra vez, incontinentes y arrastrando con fuerza la sensación de, como se dice, quererlo todo sin el remordimiento del modo que ni en la vigilia baja la guardia por frágil me pasa esto pero será eso siempre así también en vos pensé yo, pero aún despierto en el sueño viéndote ésa mirada que alguien también vio y, que así como asi, para no ser tan poco gentil con el hoyo con el que otro te vio la mirada igual que algunas veces te sucede en soledad, cuando se liberan en vos andá a saber si endorfinas te faltan, o si la táctica del parche no es viable a fin de cuentas, o pétalos de infancia pobre de interior pobre de chicos que nacen ya de por si pobres de curiosidad, o si la serotonina no está como quien dice balanceada, o porque a la altura de nadie sabés que puedo poner la participación tuya en una clara participación especial que tuviste pero que no pudiste, en una compulsiva construcción de sucederes que no te vienen ni te vinieron nunca al caso, y en una historia que ya sabés de antemano jamás podrás contarla".
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